Los incendios domésticos comienzan de forma inesperada y, en la mayoría de los casos, se propagan en menos de 30 segundos. Saber cómo reaccionar en esos primeros instantes puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
Lo primero es mantener la calma y evaluar el tamaño del fuego. Si es pequeño, localizado y aún no se ha extendido, actúa de inmediato con tu extintor FireOut. Su activación es instantánea y no requiere experiencia previa.
Evita usar agua si sospechas que el fuego tiene origen eléctrico o involucra grasa, ya que podrías empeorar la situación.
Si el fuego crece más allá de tu control, prioriza tu seguridad y la de tu familia: evacúa el lugar cerrando puertas tras de ti, corta la electricidad si es posible, y llama a Bomberos de inmediato.
Prevenir también es clave: evita dejar sartenes desatendidas, sobrecargar enchufes y ten siempre un FireOut visible y al alcance. Un solo segundo puede marcar toda la diferencia.
👉 Ten uno en tu cocina, auto y dormitorio. No esperes a necesitarlo.